Donald Trump quiere el muro a como dé lugar

Vuelve y juega Donald Trump y sus declaraciones poco ortodoxas acerca de la necesidad de construir ese muro a como dé lugar; sin embargo, ahora es él quien deja en manos de los demócratas la solución a una de sus mayores promesas de campaña.

La presión que ha ejercido durante estos últimos días para que los demócratas cedan ante sus peticiones, tiene a todo el mundo con los pelos de punta.

Su obsesión por el muro

Además de la compleja coyuntura en que se encuentran los casi 800.000 empleados federales que no percibirán sus nóminas hasta tanto no se solucione el cierre de la administración, hay que sumarle un presidente caprichoso, ejerciendo mecanismos de presión para cumplir su cometido.

La construcción de ese muro se le ha vuelto a Trump una obsesión y no va a descansar hasta tanto no se apruebe el presupuesto de 5000 millones de dólares para su realización.

Lo que los demócratas consideran un exabrupto y esa fue la razón por la cual no alcanzó los votos suficientes el pasado 20 de diciembre, fecha en que la Cámara de Representantes avaló un presupuesto provisional de gastos de 5,7 mil millones de dólares para esta obra.

Obviamente este presupuesto se quedó sin respaldo pues no alcanzaron los 60 votos que se necesitaban; sobra decir que los demócratas tuvieron todo que ver ante esta decisión.

La problemática de los migrantes no para

Por otro lado, el drama de la caravana proveniente de Centroamérica sigue dando de qué hablar y el nuevo fenómeno o estrategia de los migrantes, ha sido, pasar la frontera y entregarse a la patrulla fronteriza para, una vez allí, solicitar asilo en los Estados Unidos.

Cabe decir que todas estas medidas desesperadas por parte de los migrantes, solo aumenta la problemática de las políticas migratorias ya que, no es garantía que una vez cruzada la frontera, se les pueda brindar el asilo solicitado.

De hecho, la cifra de negación de estas solicitudes ha incrementado escandalosamente debido a esta coyuntura y Estados Unidos ha tenido que imponerse ante el incremento de personas intentando cruzar bajo cualquier pretexto.

A pocas horas de terminar este año 2018, muchos migrantes se encuentran hacinados y varados en la frontera con Tijuana soportando temperaturas hasta de 3 grados centígrados y fuertes lluvias, lo que ha hecho que su situación sea aún más desoladora y triste.

El peor de los panoramas para recibir 2019.

Así no sea de concreto pero se hará: Donald Trump

Por su parte, el presidente Donald Trump ha dicho que, pensando en las estrategias de cómo se llevaría a cabo la construcción del muro, lo piensa detenidamente y con base en la información suministrada por sus colaboradores en la frontera, planea, no construir un muro de concreto, como estaba establecido inicialmente.

Para explicarlo de mejor manera, ha salido a auxiliarle John Kelly, jefe de gabinete quien, decodificando las palabras de “su presidente” ha dicho: “El presidente todavía dice muro. Muchas veces, francamente dirá barrera o cerca. Ahora se inclina hacia listones de acero. Dejamos un muro de concreto sólido al principio de la administración, cuando preguntamos a las personas qué necesitaban y dónde lo necesitaban”.

Tendremos que esperar ahora a que llegue enero para saber, cómo se ha de decantar este asunto del presupuesto para la financiación y si piensa seguir Trump con su cantinela del muro cueste lo que cueste.