Aprobada reforma a la ley de justicia criminal por el Senado de Estados Unidos

Tal vez la única que le aprueben a Trump en todo su gobierno, la ley de reforma a la justicia pretende tratar de cerca la problemática del aumento de la población carcelaria en los Estados Unidos por crímenes relacionados con  drogas.

Reformas trascendentales

La lucha contra las drogas es el factor de peso del proyecto de ley que pretende modificar condenas de cadena perpetua por una de 25 años de cárcel, entre otras reformas.

Es decir, aquellos a quienes se les aplicaba el famoso “three strikes and out”, que significa que quien comete tres delitos  es condenado a cadena perpetua cambia por una condena de 25 años.

Beneficiado Trump tras la victoria, larga y negociada  de su proyecto de ley por los dos partidos, le apunta a otorgar más discreción a los jueces durante las sentencias, es decir, bajarle a la dureza con que actúa la justicia criminal de Estados Unidos tan criticada en algunos países al parecerles  “injusta” de muchas maneras.

Trump, hoy no pero mañana sí

Trump celebra el resultado de la votación, lo que resulta irónico si le hacemos seguimiento a las declaraciones que tras años ha hecho sobre la dureza con que deberían tratarse a los criminales en Estados Unidos.

Dijo en 1989 que quería muerte para los criminales; ya siendo presidente en 2017, pedía menos amabilidad a los policías que capturaban a delincuentes.

Ahora, un Trump con discurso dosificado, se complace en la decisión del Senado para que, a través de la ley, se reduzca la elevada población carcelaria.

Ha dicho en su cuenta de Twitter, “Estados Unidos es el mejor país del mundo y mi trabajo es luchar por todos los ciudadanos, incluso aquellos que han cometido errores”.

“Esto mantendrá a nuestras comunidades más seguras y brindará esperanza y una segunda oportunidad a quienes las ganan. Además se ahorrarán miles de millones de dólares. ¡Espero con interés convertir esto en ley!”.

Algunos han afirmado que a su conveniencia son promovidas las reformas y dan cuenta del gran favor que le estaría haciendo a su yerno, ya que el padre de este, se encuentra en prisión por financiación ilegal de campañas, manipulación de testigos y evasión de impuestos, ¡toda una joya!

Los beneficios de la reforma

Existe una latente preocupación por aquellos encarcelados por delitos no violentos a los cuales no se les proveía una adecuada reincorporación a la sociedad y que aumentaron por años las cifras de presos en Estados Unidos.

Hoy tendrán una oportunidad para que la sociedad los acoja y les brinde una chance más.

La luz de esperanza para los reclusos es que puedan mejorar sus conductas tras la rehabilitación y que esto redunde en la posibilidad de que no reincidan es sus crímenes.

Es decir, en palabras de Chuck Schumer senador por Nueva York, un sistema penal más “justo y más humano”.

O todos en la cama…

La evidencia habla de las duras penas que  siempre se han aplicado a la población afrodescendiente por posesión y consumo de crack pero que no muestra con la misma ecuanimidad  el alarmante consumo y tráfico de cocaína de la población blanca.

Suponiendo que esta ley se aplique como debe ser, no tendría que existir disparidad entre el consumo de una sustancia u otra por parte de blancos o afrodescendientes.

Así las cosas, el panorama mejoraría desde aquel 1980 en donde pretendían imponer condenas fuertes para evitar esta clase de crímenes.

Se espera que tras la votación del Senado,  87 a favor, 12 en contra, el proyecto de ley  sea aprobado por la Cámara de Representantes y luego firmado por el presidente Trump.